Ejercicio, Nutrición y Salud…o no?

El propósito de este blog…la verdad es que no lo tengo muy claro. El mejor sistema de entrenamiento…no sé. Hay muchos y muy buenos. Alguno de ellos contienen casi una filosofía de vida…otros, sin casi…
Me defino como ecléctico…aunque para muchos esto puede parecer una cortina eufemística que, en realidad, cubre mi inconsistencia. En mi defensa diré que lo que más me divierte es aprender. El proceso del aprendizaje: la investigación y búsqueda de datos, ejemplos, trucos, atajos y literatura adyacente a la actividad y la puesta en práctica de todo ello, hace que se me acelere el pulso…me mantiene ilusionado y casi obsesionado con la tarea de turno. Esto, produce efectos devastadores entre los que me rodean…obligados los pobres a un continuo aluvión de verborrea cuyo tema principal varía frecuentemente. Evidentemente, no me los merezco…y ellos tampoco…
Ahora que lo pienso…sí…este podría ser el objetivo de este blog…Soltar muchas de las cosas que me rondan por la cabeza. Cosas que veo, leo, estudio, hago, etc…De esta forma, con esta válvula de escape, podré aliviar a los dos gatos que aún me quieren y aguantan…antes de que - cosas de la resistencia humana - merme aún más su número…
Entonces…¿Quién va a leer o visitar este blog?…¿Quién sabe…? Gentes con ganas de automortificación hay en todos lados…
En cualquier caso, si alguien pretendiese tomar el contenido de este blog medianamente en serio, debería tener un par de cosas en cuenta:
1) Mucho de su contenido es una mera recopilación de cosas curiosas que encuentro por ahí, y no confirmo ni desmiento su veracidad, salubridad, corrección o exactitud.
2) Que lo que publico bajo mi nombre y autoría o aquello que suscribo con comentarios favorables o en contra, lo he experimentado personalmente y es un reflejo y expresión de mis opiniones, creencias o sistemas propios. Es por lo que declino cualquier responsabilidad por daños provenientes del mal uso de ellos.
De todas formas, para terminar estas líneas de presentación con la seriedad que reclama tan magna introducción, ahí va la definición de mi sistema de entrenamiento: " Sistema ecléctico, holístico, continuamente variado, de naturaleza hedonísta pero responsable y fundado".

Juan.

sábado, 14 de diciembre de 2013

With a little help from my sisters (hornear no freír)

Se pueden hacer croquetas sin pan, sin harina, sin huevo y sin freírlas. Ya pondré por aquí una receta - tan pronto como la pruebe - de croquetas "paleo".


Desgraciadamente, la carne es débil y hay ciertas cosas a las que es muy difícil resistirse. Una de ellas son las croquetas de pescado de mi hermana mayor. Además, como tantas veces sucede con las cosas ricas, esta tentación llegó aderezada, mejor dicho...potenciada en su faceta más demoledora de voluntades, con la intervención de mi otra hermanita. Mi hermana pequeña.
Los hechos se desarrollaron de la siguiente manera:
Mi hermana mayor regaló masa de sus famosas croquetas a mi hermana pequeña. Ésta, a su vez, dió forma esférica a dicha masa ( forma de croqueta, obviamente). Posteriormente, congeló y puso aparte una docena de estas diabólicas pelotitas. Finalmente, me las regaló como manzanas de la bella durmiente.
Y yo...¿Qué podía hacer? ¿Despreciar tanto amor por un quítame allá esos índices glucémicos? ¿Convertirme en un desagradecido, reo confeso de desamor fraternal por...por...unos pocos gramos de harina y pan industrial altamente inflamatorio y nefasto para mi organismo? No señor. Acepté las croquetas. La promesa de su sabor, que ya conocía de sobra, diluía poco a poco la culpa. La salivación se hizo cargo del remordimiento. Pero...no. Espera. Tal vez todavía esté a tiempo de ir al purgatorio en vez de directamente al infierno de los paleo-pecadores...Sí, eso es...si las horneo, en vez de freírlas, quedará en un pecadillo venial...insignificante...¿No?

Pues sí, horneadas. Puestas sobre papel vegetal, a media altura. 30 minutos a 200 grados. Quedaron ligeramente doradas ( como las dunas de Maspalomas), la corteza ( si, al ponerlas congeladas, directamente al horno, el pan de afuera se endureció un poco) cedía tras una ligera presión de nuestros dientes para revelar su deliciosa bechamel...
Y allí estaba. Ese sabor característico. El que me hizo pecar...Con una pequeña ayuda de mis hermanas.

Juan.






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